Solemos pensar que influir depende de hablar bien, persuadir o tener los mejores argumentos. Pero la verdadera influencia empieza mucho antes, en un lugar menos evidente: escuchar de verdad.
Escuchar no es un acto pasivo. Es una presencia que genera confianza, abre posibilidades y transforma conversaciones. La pregunta es: ¿estamos escuchando para responder, o para comprender?
El coaching transformó mi forma de trabajar y vivir. Me dio claridad para generar impacto en mis propios términos—y hoy acompaño a otros en ese camino. Este post habla sobre autoliderazgo, impacto y transformación real.